En el mismo momento que el arte underground comprendido entre los años 1954-1968 se afronta no sólo como una realidad específica basada en la propia connotación de la palabra, si no que se entiende como una rama dentro de la propia cultura, con sus características determinantes en la acción y desarrollo de esta, una organización antecesora, el Living Theatre, fundada en 1947, marcó un aspecto extremadamente significativo para el progreso y maduración del teatro de guerrilla, creación única y exclusivamente beatnik, hippie y yippie.Es importante valorar la labor del Living Theatre no sólo como una rama más del movimiento underground, si no como una filosofía de vida alejada del conocimiento, lo racional, la propia experiencia del lenguaje oral, de unos componentes incomprensibles en la manera de reaccionar y actuar ante estímulos e impresiones casi metafísicas. Escritores como William Burroughs, Gregory Corso, cineastas como Jonas Mekas y Kenneth Anger participaron, tanto directa como indirectamente, en su maduración.
El Living Theatre, teatro ritual y global, llegó a derribar la tradición cristalizada y estéril del teatro burgués. Jerry Rubin, fundador más reconocido del colectivo "Yippie!", dijo lo siguiente: "El Living Theatre, avanzadísimo grupo teatral de guerrilla, llegó a Berkeley mientras la gente luchaba en las calles contra la Guardia Nacional. Como pacifistas, se opusieron a las acciones callejeras. El Living Theatre eliminó el escenario y se mezcló con el público. Teatro revolucionario con el que el happening nunca hubiese existido. "No tengo el derecho de fumar marihuana", sollozó uno del grupo. Le ofrecieron cinco cigarrillos. Otro gritó: "¡No tengo el derecho de sacarme la ropa!". A su alrededor la gente se desnudó completamente. Acabado el espectáculo, todos salieron para llevar la revolución por las calles. La compañía se detuvo en las puertas. Revolución-en-la-sala es una contradicción. Da náuseas ver nuestras energía desperdiciada en un espectáculo limitado por puertas y paredes, con horarios de principio y fin, y a cambio del precio de la entrada".
Pero es cierto que la revolución efectiva de la concepción teatral, el abatimiento de unos cánones ya caducos y la nueva visión del teatro como sector de compromiso socio-político, procede hasta cierto punto, tanto en lo que se refiere a significados como a estructuras, de los grupos del "nuevo teatro americano" y de "guerrilla cultural" como la Black Mask, los Weathermen, los White Panthers, los Up Agains't the Wall, Motherfuckers o la Angry Brigade.
El Living Theatre creó una alternativa concreta, una renovación constante en el método y las formas, actuando deliberadamente o no contra el comportamiento moral y cuestionándose día y noche cómo se podía llegar al público a través de la magia y empujarlo y provocarlo para la diversión.
"El escenario eres tú. El actor eres tú. Todo es real. El público no existe"