sábado 29 de diciembre de 2007

"Las cosas sencillas, lo esencial, son las importantes, pero a veces las expresamos de un modo terriblemente complejo. Lo mismo sucede en el terreno musical con la técnica. Intentas dar voz a una emoción sencilla como el amor, el entusiasmo o la tristeza, y suele ocurrir que la técnica entorpece esta labor, que acaba por convertirse en un fin en si misma cuando no debería ser más que el canal que permite la comunicación entre las ideas y los sentimientos. El gran artista siempre sabe llegar al quid de la cuestión, y posee una ténica tan natural que es imperceptible."
Bill Evans

miércoles 5 de diciembre de 2007

Les Rallizes Denudes

Los Japos están muy locos, mis queridos amigos.
Siempre digo que la psicodelia nipón (Tanto la de hace 40 años como la actual) es la más “Psicodélica Como Tal” que conozco (No me enchufes por esto, Juli).
Y la más oscura y nocturna, también.
Empezando por los abundantes y prolíficos folkies intimistas, tan introvertidos como el oscuro de mi hojaldre (Todos eran mudos y se suicidaban NECESARIAMENTE y siempre de forma prematura, como Drake) Vándalos avangardé como Taj Mahal Travelers o Tenjo Sakiji, ó, los siempre de reseña obligada, estandartes de la distorsión/zapatilla peludista como la Flower Travellin Band, Murasaki o Strawberry Path.
Hoy escribo sobre esos marcianos sónicos que son Rallizes Denudes, nacidos en 1967 y en actividad hasta hace aproximadamente 10 años.
Para que os hagáis una idea, se mueven entre la crudeza decibélica de los Blue Cheer y el ruido vanguardista y elegante de la Velvet Underground. (Eran seguidores declarados de estos últimos, véanse las pintas “NY” con las gafas spacetroopah y los botines negros)
Tienen escasos discos publicados y que se sepan legítimos a ciencia cierta, la mayoría del material conocido ha sido grabado en directo y de forma precaria.
Sus discos (a destacar, Heavier Than A Death In The Family) eran pura estridencia velociraptora, oleajes de distorsión, feedback y sonido noise. (Sin asustarse, también hay cabida para canciones más accesibles, ya digo, de corte muy Velvetiano, pero siempre manteniendo la intensidad)
En general, sus álbumes anticipan muchas de las características que luego deferirían el noise, el concepto del feedback, y en general de toda la turra ruidista de años venideros.
Y ADEMÁS de perpetrar tales actos vandálicos en el terreno de lo musical, subrayo lo siguiente, erran TERRORISTAS RADICALES. Lean el texto adjunto y ríndanse ante éstos chinorris, que reparten cosa fina.

“El Ejército Rojo japonés al parecer confluyó, entre muchos tipos de gente, alguna gama de jóvenes afín a la psicodelia y que ya venía empelando armas tales como amplificadores y guitarra eléctrica. La lucha del masivo y radical movimiento estudiantil japonés de la época de la Zengakuren, (fines de los 60, principios de los 70) forma parte de aquella oleada de luchas revolucionarias que los recuperadores renovados el izquierdismo bienpensante arrepentido ha reducido al "mayo francés" de los estudiantes "idealistas" (quienes, en rigor, expresaban a ciertos sectores sociales poco interesantes. Lo interesante ocurrió en las fábricas, y en las calles donde se agolpaban quienes en realidad no podían estar más desinteresados del destino de la Universidad republicana). Les Rallizes Denudes, una de las bandas que mientras más tiempo pasa mejor aparecen como genuinamente radicales y poderosas de esa época, cuenta con un par de miembros (músicos suele llamarlos el espectáculo, desde su rama cultural) involucrados en la acción más mediáticamente visible del Ejército Rojo Japonés: el secuestro, machete en mano, de un Boeing). Pero, además de eso (en una época en que algunos grupos intentaron un tipo de lucha armada que no tenía mucho que ver con las concepciones estatistas y especializadas de las diversas camadas de entusiastas ahistóricos del bolchevismo). La lucha d e las Brigadas de la Cólera, de la Fracción del Ejército Rojo, de los Grupos Autónomos de Combate /1000... Pero la gracia de Los Rallizes, y del contexto japonés de esa época, es que el terrorismo y la lucha armada pueden ser redefinidos incluso desde el plano estético, alcanzando con ellos fuertes núcleos de verdad, es decir, de negación”
Peyote Toothpaste